martes, 15 de noviembre de 2011
nuevamente verte asimilar mis supuestos, conducir la llamada, la salida y concertar sonambulismos vagos (vagos reflejos)
no hagas nada parecido a subestimar tu propia noche.
ahí es justo donde iría a dar hoy, si supiera como describirla.
viernes, 8 de abril de 2011
martes, 29 de marzo de 2011
lunes, 21 de marzo de 2011
domingo, 20 de febrero de 2011
lunes, 14 de febrero de 2011
sábado, 12 de febrero de 2011
Y quiero jugar a las escondidas
y darte mi ropa
y decirte que me gustan tus zapatos
y sentarme en el borde de la tina mientras te bañas
y hacerte masajes en el cuello
y besarte los pies
y tomarte la mano
y salir a comer
y que no me importe que te comas mi comida
y encontrarte en un bar
y hablar del día
y reírme de tu paranoia
y darte discos que no escuchas
y ver películas buenísimas
y ver películas pésimas
y quejarme del programa de la radio
y sacarte fotos cuando estás durmiendo
y levantarme antes para ir a comprar el desayuno
y tomar café a la medianoche
y dejar que me robes cigarrillos
y que nunca tengas fuego
y contarte del programa que vi la noche anterior en la tele
y llevarte al oculista
y no reírme de tus chistes
y desearte en la mañana pero dejarte dormir un rato más
y besarte la espalda y acariciarte la piel
y decirte cuánto amo tu pelo
tus ojos
tus labios
tu cuello
tus senos
tu culo,
y sentarme en el escalón a fumar hasta que tu vecino llega a casa
y sentarme en el escalón a fumar hasta que tú llegas a casa
y regalarte girasoles
e ¡ir a tu fiesta!
y bailar hasta quedar negro
y sentirme culpable cuando no tengo razón
y contento cuando me perdonas
y mirar tus fotos y desear haberte conocido desde siempre
y escuchar tu voz al oído
y sentir tu piel en mi piel
y asustarme cuando te enojas y se te pone un ojo rojo y el otro azul
y tu pelo a la izquierda y tu cara oriental
y decirte que eres maravillosa
y abrazarte cuando estás angustiada
y ser tu sostén cuando te duele
y desearte sólo de olerte
y ofenderte al tocarte
y llorar cuando no estoy a tu lado
y babosearme en tu pecho
y sofocarte de noche
y morirme de frío cuando te llevas la frazada y de calor cuando no te la llevas
y derretirme cuando sonríes y disolverme cuando te ríes
y preguntarme quién eres pero aceptarte de todos modos
y contarte del niño del bosque encantado del ángel de los árboles que voló a través del océano porque te amaba
y escribirte poesías y preguntarme por qué no me crees
y tener un sentimiento tan hondo que no encuentre palabras para decirlo
y demorarte en la cama cuando te tienes que ir
y llorar como un niño cuando al final te vas
y matarte las cucarachas
y comprarte regalos que no quieres y llevármelos de vuelta
y decirte lo peor de mí
y tratar de darte lo mejor de mí porque no te mereces ni un poquito menos
y responder tus preguntas cuando preferiría no hacerlo
y decirte la verdad cuando la verdad es que no quiero
y tratar de serte honesto porque sé que lo prefieres
y hacer el amor contigo a las tres de la mañana
y de algún modo
de algún modo
de algún modo
comunicar algo del abrumador irrefrenable, incondicional, omnipresente, enriquece-alma, abre-consciencia, constante e inagotable amor que tengo para ti.
Sarah Kane, Crave, 1998