jueves, 30 de agosto de 2007

un hombre medio enamorado de su hija, medio de su llanto.y no hay muchos que abandonen realmente la raíz, cuando el calor esta ahí abajo.
de colores no habló demasiado, sonrío si, cada vez que preguntamos.
nos pasamos la mañana dibujando en la tierra los candados, susurrando.
si al final el problema es que nos parecemos, o ni tanto, pero que jugamos en los mismos patios.

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